No soy yo la que no está hecha ya para este festival, sino el festival que ya no es lo que era. Este año sólo fuimos el jueves, y aunque es el dÃa más tranquilo de los tres, el recinto del CCB y el MACBA ya no daba a basto. No veremos más las tumbonas en el Sónar y las exposiciones que este año ni estaban en el recinto. Pero nos lo pasamos bien con nuestros amigos ya habituales del Sónar, Musik, Pope y Sonia, y Vikki. Este año no estuvo Ció, pero en cambio si que se apuntó Dani, al que yo aún no conocÃa en persona.
Nuestra quedada del Orkut fué un fracaso, pero ya lo veÃamos venir. De la comunidad que tenÃa de 80 personas solo 6 dijeron que tomarÃamos unas birras juntos en la Orkut Beer 4 Beer meeting . Hicimos unos cartelitos y todo pero seguro pasaron desapercibidos tan pequeños. Para lograr llamar la atención en el SonarVillage hace falta un A3 como mÃnimo. Allà estuvo sin embargo nuestro amigo Juan, que era de Barcelona y no le costó encontrarnos con el móvil.

Cada año al entrar al Sónar, nos sentamos en el aún limpio cesped artificial del Sónar Village. Estaba pinchando en ese momento go Mag DJ, un par de dj’s españoles, un tranquilo chill-out para ir entrando en situación. Las cámaras de televisión pululaban por alrededor, aprovechando los momentos de calma y sobriedad alcoholica para hacer unas buenas capturas. No sé si saldrÃamos en el programa En Directe de TV3, pero nos hicieron un buen primer plano y hasta saludamos. ¡Qué podrÃamos saber nosotros!, ya que ya lo vivÃamos en directo, asà que como Ãbamos a vernos.
Es una de las diversiones del Sónar, a ver en cuantas teles salimos o cuantas cámaras te hacen fotos. Otros años Cyteck le contó a la TVE1 que llevaba ya 9 años viniendo (sÃ, eso serÃa ya hace 2 años) Podeis pensar que somos unos presumidos, pero es que es uno de las cosas del Sónar, todos vamos a ver quien tiene el look más currao y en cuantas fotos puede salir. Este año ya fue una pasada, quien no tenÃa una cámara digital o una videocámara. Es como aquello de los “15 minutos de fama de Andy Warhol“. La idea general de los adictos al Sónar es que si no sales en alguna foto es que no has estado allÃ.

Qué quieres que te diga, para mà el Sonar es la fiesta del consumo por autonomasia. Allà se hacen auténticos estudios de mercado. Hasta habÃa uno por allà que tenÃa el morro de hacerte un questionario intentando sacarte todos tus hábitos de consumo. Por supuesto, las marcas allà hacen verdaderos despliegues de sus encantos cautivando y divirtiendo al sector de consumidores más apetecibles dispuestos a gastar lo que sea para ser trendy. Camaras, móviles, refrescos y cervezas. Si hubiera que dar un premio a alguna marca serÃa a San Miguel ( y perdón por la publicidad, pongamos que es su premio), que este año tenÃa a un par de chicos con un barril a cuestas y con un banderÃn tipo coche de choques, que se veÃa a distancia entre la multitud. Ese sà que traÃa consigo la fiesta y el ambiente. Cyteck y Musik lo celebraban y no veas como se iban los tiquets de cerveza. “eh tio, ven aquà y quedate un rato que nosotros lo acabamos rápido”.
Hacia la una del medio dÃa nos fuimos al Hall y allà vimos un live de Sesam-O, un grupo de electro español bastante bueno, que nos mandaba paradójicamente el mensaje de que somos esclavos del reloj y de para que sirve el mundo del ocio en realidad, esclavos del trabajo y el ocio. El video jockey estaba tambien muy currado y fue un concierto guapo para empezar el dÃa. Después nos fuimos a comer fuera, donde también era todo un divertimento, contemplar los grafitis de calidad de esta zona del Raval.


De regreso visitamos la exposición sobre Micronaciones, que fue un rato para reir. Unos que hacÃan fotos de desnudos a sus ciudadanos. ¿Como se colaron el Cyteck y el Pope en el estudio con la ropa puesta? Vaya buya que les metieron por entrar ahà (es que cyteck no tiene remedio, tiene que poner a prueba todo instalación que se encuentre). Otros que tenÃan una plataforma en medio del océano, Sealand y que decÃan que por dos euros podÃas recibir una postal con el matasellos de allÃ, donde aseguraban que correos llega. Menudas naciones que no llegan a la treintena de ciudadanos, pero con un tesoro de millones que raro…
Después de vuelta en el Village vimos a un grupo de hip-hop que era bastante experimental y que nos gustó bastante, pero que tampoco consiguió movernos demasiado. El ambiente era bastante relajado, y la diversión estaba en observar a la gente del rave.
Musik le encontró a uno con la camiseta de Kraftwerk, y también nos llamó la atención unos cuantos peinados. Uno estilo okupa con el pelo tan enmarañado que le servÃa para guardar el cepillo de dientes (lo tenÃa claro para viajar, sin equipaje, pero el cepillo de dientes que no falte) .

Más tarde fuimos al Dome. No se por qué lo siguen llamando asÃ. Al principio era un “dome”, una carpa negra circular con aire acondicionado. Ahora es solo una carpa con un toldo translúcido y a esa hora no veas como metÃa el lorenzo. Todos estabamos tirados sobre el cesped artificial, y como no, llamando al de la cerveza que ya nos conocÃa. Hasta el DJ que hacÃa el “directo” estaba tirado sobre el cesped frente al escenario. A mi si no me lo dicen no me entero. Con un portatil y participando de la fiesta como uno más. Eso si que mola, este año estaba enchufado con cables pero ya me imagino los próximos años con Wifi, ¡ya para qué poner un escenario! La música estuvo bien, pero muy low-beat. Supongo que era ideal para hacer como hicieron unos colegas argentinos, sentarse tranquilamente a tomar mate (por cierto, ¿eso no coloca?)

Otro concierto en el que estuvimos fue en Sónar Complex, viendo a Martux M y ddg visuals. Una música ambient que nos sumió en un trance espeso y que no podÃamos imaginar escuchar en ningún otro sitio que no fuera en el Sónar. Los visuales eran buenos también.

Ya para terminar los conciertos intersantes, el que fue tremendo fue Einar Örn en el Hall, el ex-sugarcubes que tocaba con Björk. Era divertidÃsimo y super extraña su música. Cantaba pero no decÃa nada, casi siempre eran canciones de ruidos simulaba como conversaciones que despues el Dj mezclaba para hacer la música. Fue sorprendente el trompetista que no creo que tuviera más de diez años, asà como el resto de los componentes del grupo guitarras que creo que rondaban la veintena. Sà que me acuerdo de una de las canciones, Cof-Cof-Cof, Cof of Love, que me hizo recordar el amor entre bocanadas de humo, muy apropiado dadas las circunstancias. La música era intensa pero tampoco fue muy bailable porque le faltaba constancia y parecÃa improvisada. Todos habÃan estado sentados durante la primera parte del concierto pero en cuanto nosotros nos animamos y nos levantamos con intención de bailar, todos los demás se levantaron al mismo tiempo.
Y bueno, si que hay mucho más que contar, pero aquà lo dejo. Hasta otro año Sónar… bueno tal vez.
El report fotográfico del Sónar 2004
Otra gente del Sónar: