Final feliz para el cuento de las palomas

Como todos los cuentos aptos para todos los públicos este también ha acabado teniendo un final feliz, al contrario de lo que se podrÃa suponer por las últimas entregas de esta historia que comenzaba a apuntar hacia un final trágico más propio de Stephen King.
El balcón lo tenemos limpito, las persianas y las barandillas recien pintadas y no hemos dejado a los polluelos que vuelvan a dormir. El último incidente que tuve con ellas creo que las dejó bien escarmentadas. Estaban acurrucaditas en un rincón y del susto que se llevaron al empujarlas yo con el pié, escapandose como pudieron medio atontadas, una consiguió escabullirse y planear hasta otro balcón pero la otra se pego un tortazo contra la pared de enfrente. Nada serio pero como dicen en inglés “live and learn” (vive y aprende).
Pero bueno, yo creo que les ha ido mejor porque al final han encontrado un piso amueblado con vistas y con jardÃn. Lo podeis comprobar vosotros mismos, y Arispiq, ya puedes respirar tranquila





