Este post llega un poco tarde, pero he tardado en recuperarme una semana. Por fin se terminaron las fiestas de navidad. Oí que decían que la razón por la que más se sufre en estas fechas es porque intentamos complacer y hacer felices a los demás, pero fracasamos estrepitosamente. Me hizo gracia porque a mi siempre me pasa.
Y luego vienen todos esos buenos propósitos para el año siguiente. Dedicaré más tiempo a relacionarme y a cultivar mis amistades. Iré al gimnasio y me pondré en forma. Organizaré mis exposiciones y prepararé los cuadros. Rentabilizaré este negocio o me busco un curro.
Mientras tanto tengo tanto curro y tantos proyectos en marcha que no puedo ni pensar en otra cosa. Al menos hoy he ido al gimnasio. El primer día del año que voy, también con retraso. Mi monitora me dijo que me diera caña, que ya era hora de que viniera , que el verano ya está a la vuelta de la esquina y “ya sabes”. – Sí, ya, ya … pero es que tuve una reacción alergica y no he podido venir y … Escusas.
Aunque era cierto eso de que tuve una alergia. Ya sabes, o bien coges una gripe o un catarro de caballo, o bien tienes una indigestión o una alergia por algo que has comido. Y me tocó la alergia. Probablemente un bombón de coco que me dieron en una cafetería con el café. ¡Vaya regalito! Tuve unos picores que para qué, y el día antes de noche vieja decidí ir a urgencias. Mejor el día 29 que no el 1 de enero cuando está la sala llena de heridos en combate. Los efectos de la reacción alérgica me duraron tres semanas.

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Y ¿ya estás recuperada?
sí, ya está. Aguanté los picores como una machota!! jajajaja
gracias cek
Me alegro
Por cierto, corrige el “ha mi siempre me pasa” antes de que se den cuenta
Besos
ups! jaja gracias cek … como se coló la puñetera hache
Por Pura casualidad he dado con tu blog… ya te he dejado el comentario al respecto en el lugar pertinente
Me seguiré pasando por aquí
un saludo.