Ya, ya. Se que del tema de dejar de fumar se está hablando ya mucho, hasta la saciedad. Ahora con la nueva ley anti tabaco es lo que toca. Para muchos se les hace imposible dejar de fumar, lo han intentado todo sin resultados. Así que he pensado en daros ánimos. Tal vez si os cuento mi historia esto os ayude.

Cyteck y yo vivíamos y trabajabamos juntos y los dos éramos fumadores. Él más que yo, dos paquetes y yo uno. A mi el tabaco me irritaba, me daba rabia como me dejaba los monitores de amarillos (los ceniceros estaban debajo), como ensuciaba las paredes y el olor en la ropa. En realidad incluso me irritaba que otros fumaran en mi cara o en mi espacio, pero yo para aguantar el humo me encendía un cigarrillo. Estaba harta y quería dejarlo ya, pero era difícil porque para que yo me quitara era necesario que cyteck también lo hiciera ya que si no sería imposible.

Un día me topé con un libro Alan Carr, seguro que lo conocéis, Es fácil dejar de fumar, si sabes como. Fue casualidad porque fui a la librería a comprar otra cosa, pero me dije, mira a ver que tal, quizás me ayude. Así que lo compré. Yo creo que ya tenía ganas y motivación y el libro consiguió darme las justificaciones que necesitaba para dejarlo, aparte de lo típico de que fumar mata y todo eso. Necesitaba convencerme e ir meditándolo durante unos días.

Fuí comentando todo lo que descubría con Cyteck, y poco a poco le fuí convenciendo a él también. Hay razones que nos enfadó mucho, por lo menos a mi. Supongo que lo que más me tocó la moral es no disponer de mi voluntad. Viendo la manera que funcionaban la droga y el sistema de marketing de las tabacaleras sobre mi comportamiento, me di cuenta que lo que yo decía que era mi voluntad de seguir fumando, en realidad me estaba mintiendo y estaba siguiendo ciégamente una serie de comportamientos, gestos y hábitos que estaban inculcados através de la sociedad y la cultura desde hace mucho tiempo, aprovechando la debilidad que tenía y la manera de adoptar posturas durante mi adolescencia. Mitos sobre el atractivo sexual, la personalidad y el físico que entraban en funcionamiento cuando intentaba adaptarme y ser socialmente aceptada en mi entorno de amigos.

No era mi voluntad en realidad y la prueba que me hice mentalmente fue la siguiente: si yo había pensado alguna vez en dejar de fumar sería porque en realidad lo deseaba. Esa debía ser mi voluntad, no la de seguir fumando. Si no era mi voluntad, ¿qué era lo que me lo impedía? Era seguramente un miedo a lo desconocido. Miedo a lo de dejar de fumar “para siempre”. Ese miedo que crece descomunalmente y con el cual tenía que luchar. Hacía falta convencerme de que no sería tan malo. Y así fue, es más grande de lo que en realidad es, te lo puedo asegurar. Ahora que han pasado 3 años yo no recuerdo lo que sufrí, y cyteck mucho menos. Él practicamente lo a borrado de su mente y fumaba más que yo.

La voluntad no era mía era mi miedo y ese miedo era bien conocido por las empresas tabacaleras que con años de experiencia y mucho dinero habían aprendido a manipularla haciéndome creer que era la mía. Me hacían gastar mucho dinero en algo que no me servía para nada y que me perjudicaba. Pero sí me servía, me decía a mi misma, me quitaba la ansiedad o por lo menos eso creía.

Con el libro de Allen Carr, descubrí que esa ansiedad es la que se tiene de forma natural ante todas las cosas. No existe la vida sin un poco de ansiedad que nos hace prepararnos y estar alerta para poder controlar los acontecimientos. Es algo que todos los seres vivos tienen porque si no no podrían sobrevivir a los continuos ataques de sus depredadores. En realidad cuando lo pensaba esa ansiedad tampoco se iba con fumar. En realidad cuando fumas otro cigarrillo la única ansiedad que se te quita es la del propio “tener que fumar”, el mono que empezamos a tener si llevamos más de 30 minutos sin fumar un cigarrillo. Además la nicotina es un estimulante, así que no te tranquiliza, tranquilizaría si llevara un somnífero por ejemplo. Junta el cigarrillo con la ansiedad natural y tienes una máquina de fumar.

Otra prueba sencilla de como usa el cigarrillo nuestra ansiedad. La ansiedad la tenemos antes de comenzar a realizar una cosa, en el momento de pensar y tomar una decisión. Esto ocurre cada dos por tres en la vida cotidiana, la primera que relacionamos con las comidas, hacer una llamada por teléfono o usar el ordenador. Este último para nosotros era el peor, porque un ordenador no es una tarea en sí, sino que hay miles de tareas que estas haciendo continuamente, como por ejemplo, abrir el navegador y visitar un sitio web nuevo. Eso hacía que el cenicero de cyteck tubiera un cigarrillo permanentemente encendido.

Otra cosa que utiliza el tabaco para hacernos fumar es nuestra respuesta a alguna carencia de nuestro cuerpo. Parece mentira, pero vamos abandonando nuestro cuerpo cada vez más a su suerte. Distraídos por otros problemas no prestamos atención a lo que nuestro cuerpo nos pide, no entendemos sus mensajes porque no escuchamos y al final el cuerpo se adapta a lo que le damos, que eso lo sabe hacer muy bien. Lo que ocurre es que tenemos sed, porque no bebemos bastante, tenemos hambre, porque comemos demasiados carbohidratos y azúcares compuestos que nos causa picos altos de insulina en la sangre, no hacemos ejercicio, y tenemos los músculos entumecidos. Todas estas cosas nos causan agotamiento, y la manera que tenemos de responder a ellas cuando fumamos es la de fumarnos un cigarro. De eso viene tomar el cafe y el cigarro y quedarnos en ayunas toda la mañana sin comer. De no beber ni gota de agua toda la mañana y si fumarnos 4 cigarros en su lugar, de no movernos y estirarnos y fumar porque te duele la espalda, de fumar cuando no hay aire fresco, sobre todo si estás rodeado de 3 o 4 personas que acaban de encender un cigarrillo y te están echando el humo.

A medida que iba descubriendo como estaba siendo utilizada y como era víctima de mi adicción me iba enfandando más y más. Llegué a la conclusión de que si no podía recuperar mi voluntad seguramente estaría expuesta a más manipulaciones para el resto de mi vida. No podría dirigir mi vida y me estaría dejando llevar por siempre como un borrego. Por otro lado si lo conseguía significaría que puedo conseguir cualquier cosa, que en realidad se trata tan solo de superar la barrera psicológica que nosotros mismos nos ponemos.

Pues decidida ha dejarlo lo siguiente era el cómo. En esto el libro también me ayudó. Si quería dejar el hábito lo que debería de hacer era sustituirlo por otros hábitos buenos. Lo mejor era darle al cuerpo lo que necesitaba agua, comida y ejercicio.

Una vez hecha la decisión fumaba el último cigarrillo y ya solo era mirar hacia adelante. Cuando tenía ganas de fumar pensaba que era lo que me faltaba y bebía. Si tenía que hacer algo para distraer las manos y la boca, comía frutos secos. El chicle también lo tomaba, pero el chicle también me ponía nerviosa llegado un punto masticando y masticando así que no era lo mejor. También me apunté a un gimnasio y comencé a hacer deporte. El cuerpo me pedía más comida y más agua.

En 3 meses dejamos de fumar. Como digo, hubo el factor importante que Cyteck y yo dejamos de fumar y que trabajamos en casa, y no en una oficina llena de fumadores. Cuando salíamos pensábamos en las razones que nos hacían querer fumar y de que eran falsas. Con las ideas cambiadas y el enfado que teníamos podíamos resistir las ganas. Pasados los meses del mono empezamos a notar mucho más el humo del tabaco. Nos molestaba su olor, la peste la notabamos muchísimo. En las discotecas nos molestaba la gente que fumaba.

Ahora no entendemos como podíamos aguantar todo aquello y no comprendemos la actitud de los que aún fuman, ignorando completamente el espacio de los demás y fumando en lugares que saben que molesta, pequeños, apretados y públicos. Ahora que ha salido la ley deberías aprovechar para quitarte de fumar, haz piña con otros compañeros del trabajo que también lo van a intentar y no con los que se hacen resistentes y rechazan la oportunidad. Cuando no se pueda fumar en la oficina será más fácil ya que no oleras el tabaco. Ten siempre una botella de agua y frutos secos que picar es lo mejor. Come el desayuno y no te saltes las comidas.

Supongo que los parches de nicotina ayudarán para el mono. También el hecho de que no puedes fumar con los parches a riesgo de tener una sobredosis de nicotina debe de ayudar. Yo al principio pensé que eran las mismas tabaqueras las que los fabricaban de incognito, de algún sitio tienen que sacar la nicotina. Pero no he encontrado pruebas de ello en internet. De todas formas las empresas que se dedican a ello bien seguro que le están sacando tanto partido a la adicción a la nicotina como las tabaqueras.

No te engañes, no es sólo el mono lo que te tienes que quitar. Es cambiar de actitud y cambiar tus hábitos.

Lo más importante es que conozcas todo sobre tu enemigo, que te lo estudies a fondo y que intelectualmente seas capaz de luchar con tu ansiedad. Comprate el libro, leelo no solo te limites a ojearlo, y mientras vas leyendolo, medita o incluso escribe posts en tu blog, seguro que sería interesante.

Ánimo y suerte que tú puedes!

14 Respuestas a “Cómo dejé de fumar”
  1. Cyteck dice:

    Las razones por la que has escogido el peor día del año para contar algo tan serio, tan trascendental, tan importante….Nunca lo sabremos… :mrgreen:

  2. esther dice:

    jajaja de verdad que no es broma!
    Cyteck tu lo sabes mejor que nadie :shock:

  3. Cyteck dice:

    yo he sido fumador? nooooo hahahahaha

  4. Nacho dice:

    Veo que eres una de las afortunadas que han dejado el vicio leyendo el libro y te has grabado las ideas a hierro.
    Yo estoy en uno de los grupos que el señor Carr considera más dificiles de reeducar, los que se quitaron relativamente facil (mediante la fuerza de voluntad) y que han vuelto (de hecho soy ex-no-fumador semiesporadico). Pero creo que aún asi las ideas del libro también han calado en mí.
    En la página de mi blog os cuento el caso y mi opinión del libro. Un saludo.

  5. esther dice:

    Hola Nacho,
    he leído tu post y estoy de acuerdo contigo, el libro sirve para darte argumentos cada vez que tienes deseos de fumarte un cigarro. Noche vieja es un día muy difícil para dejar de fumar ya que estas trasnochando, bebes alcohol y todo el mundo fuma. Si consigues no fumar seguramente habrás pasado la prueba más difícil. Suerte!

  6. Juan dice:

    Los fumadores que habían dejado de fumar después de la entrada en vigor de la ley vuelven a recaer.

    La euforia por intentar dejar de fumar se disipa.

    La nueva legislación sobre el consumo de tabaco se ha constituido como una de las leyes más restrictivas de los últimos años, repercutiendo en todos los aspectos de la vida de un fumador.

    A finales del año 2005 una suposición muy común tanto para fumadores como no fumadores era que la nueva legislación iba a provocar conflictos graves, un incumplimiento masivo por parte de los trabajadores/fumadores y por supuesto un impacto negativo en el funcionamiento de las empresas.

    El 1 de enero entró en vigor la nueva legislación y la gran mayoría de la población fumadora consiguió dejar de fumar sin grandes problemas.
    Muchos fumadores aprovecharon la nueva legislación como motivación para dejar de fumar y otros conseguían reducir el consumo de 20 ó 40 cigarrillos al día a fumarse solo 3.

    La aparente facilidad con la que se adaptaron nada más aprobarse la ley provocó un sentimiento colectivo de alivio tanto para las empresas como para los fumadores.
    Después de cinco meses de implantación ese sentimiento inicial de alivio ha cambiado. El motivo principal es que muchos de los fumadores que dejaron de fumar en enero han vuelto a caer en la trampa otra vez: aquellos fumadores que conseguían en enero fumar solo tres cigarrillos al día ahora fuman cinco, seis, siete u ocho.
    En las empresas donde los empleados podían salir a la calle, se ha constatado que son cada vez más los fumadores que ausentan su puesto de trabajo para fumarse su pitillo.

    Según un estudio realizado por la empresa Es Fácil ..”Si sabes cómo! S.L se calcula que una empresa que autoriza a sus empleados a salir a la calle para que fumen su pitillo tiene un aumento de hasta un 6 % de absentismo laboral en su plantilla.
    En aquellas empresas donde no se puede salir a la calle para fumar ocurre prácticamente lo mismo, los fumadores inventan excusas: olvido de cosas en el coche (móvil, su desayuno, papeles…) para aprovechar y fumar ese cigarrillo.

    Analizando estas situaciones la ley no ha resuelto el problema sino que ha puesto un parche como solución parcial o temporal.

    Han sido muchos los métodos elegidos para dejar de fumar: parches, chicles…sustitutivos de la nicotina… en vano la gente no ha estado motivada ante estos tratamientos, lo que buscan realmente es un método que les permita dejar de fumar sin sufrir.

    Seguro que a más de un fumador o empresario le gustaría encontrar una solución eficaz al problema que fuese rápida, económica, sencilla, aplicada por profesionales con varios años de experiencia y, sobre todo, que supusiese el menor esfuerzo posible.

    La empresa Es Fácil…¡si sabes como! S.L. y su método Allen Carr’s Easyway para dejar de fumar han conseguido desde su implantación hace ya más de diez años en España y en estos últimos 4 meses que el fumador deje el tabaco sin sufrir, asegurando un alto porcentaje de efectividad entre un 60 % y 70 % pasado un año de la terapia.

    Unos datos que confirman la no recaída del fumador con este método estos últimos 4 meses son que de los 2.854 clientes (tanto particulares como empresas) que ha tratado la empresa Es Fácil si sabes cómo S.L solo un porcentaje inferior al 30% no han conseguido dejar este insano hábito.

  7. Nati dice:

    Hoy dejo de fumar, es mi cumpleaños

  8. Esther dice:

    Felicidades Nati y Suerte :cool:

  9. ivonne dice:

    Hola ,soy venezolana y aqui aun se puede fumar en muchos lugares publicos,yo estoy en el proceso de dejarlo ,luego de 30 años fumando como una puttt presa,pero coñññññ que dificil es ,pienso en cigarrillos 28 horas al dia y cuento cada minuto que logro pasar sin fumar,a veces creo que no lo lograre,aun me fumo un o dos cigarros al dia,lo cual ya es bastante ahora puedo decir que admiro,a los drogadictos que dejan las drogas,a los alcoholicos que dejan al alcohol y a los fumadores que dejaremos el cigarro sime quieren dar animo los espero en mi correo ,chaooooo ahh por cierto ,el libro no lo encuentro en ninguna libreria,que rabia,asi que me tocara hacerlo solita.

  10. maria jose dice:

    solo os diré QUE ME CONSIDERABA UNA FUMADORA EMPEDERNIDA, INCAPAZ DE DEJAR DE FUMAR …. hasta que leí el libro… me abrió la mente y me ayudó tanto que hace TRES AÑOS QUE NO FUMO y para colmo no lo hecho de menossssssssssss…..

    Animo a losque queréis dejar de fumar por que si lo he conseguido yo…….
    Saludos

  11. [...] Desde aqui un saludo a Esther Fuldauer que con su post, aunque algo antiguo, me ha servido de “inspiración”: Cómo dejé de fumar. [...]

  12. L.C. dice:

    Yo lei el libro de Carr, y tambien funciono, hace 3 años que no lo toco, y llevaba fumando 30.

  13. [...] en especial sobre dejar de fumar, uno de los propósitos más deseados. Nos han invitado a raíz de mi relato de cómo dejamos de fumar. El programa que se titula “Aquest any, si” es en directo y nos podreis ver hoy a las [...]

  14. Magu dice:

    Hace dos semanas deje de fumar. Creo que jamas llegue a fumar una cajetilla al día pero eran más de 10. No es facil, se trata de una costumbre de un mal habito en nuestras vidas. Cada día que me levanto y respiro el aire freco de las mañanas no puedo creer como me siento y sin embargo aún siento miedo de caer. Hoy he teminado de almorzar y no he sentido esa necesidad de agarrar un cigarro, lo que me hace pensar que día con día uno va sintiendo que lo puede lograr. Fuerza a todos!

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