Catifa Floral

Flors Girona

Hoy se inauguraba en Girona, la exposición de flores, monumentos y jardines, Temps de Flors. Nunca habíamos ido a ver esta celebración que se lleva haciendo ya 51 años. También teníamos ganas de conocer un restaurante japonés que nos habían recomendado de la Plaza de la Independencia, el restaurante japonés La Riba. El día amaneció nublado. No estabamos seguros de si llovería, pero había ganas de excursión.

Miré el radar meteorológico a ver si llovía pero la lluvia había pasado hacia las 8 de la mañana y la previsión era para lluvia pero más al norte, en el prepirineo. Ya estábamos decididos y nada nos estropearía el día, así que nos pusimos las chupas moteras dispuestos a pasar un día de flores y sushi.


A medida que nos íbamos acercando a Girona las nubes se iban haciendo más negras y una cortina de lluvia se veía amenazante sobre el horizonte. Empezaba a llover. Por suerte encontramos el restaurante fácilmente, aparcamos y nos metimos corriendo en el restaurante.

Un chaparrón tremendo empezó a caer justo cuando nos sentábamos en una de las barras. A través de los cristales veíamos a la gente que corría sorprendida por la lluvia, algunos. los más precavidos abriendo sus paraguas. Había mucha gente que seguramente habían ido a ver la exposición floral. ¿Nos dejaría la lluvia disfrutar de nuestro paseo?

Delante de nuestra barra, una mesa alta con taburetes a ambos lados, había un espacio del restaurante que había sido ocupado por 3 ó 4 familias jóvenes. Daba la coincidencia que todos tenían niños muy pequeños que protestaban en sus cochecitos. Parecían padres primerizos que salían por primera vez a un restaurante. Carái, aquello no parecía un restaurante japonés, parecía un McDonalds.

Todo pintaba mal pero bueno, no nos importó demasiado, al menos tendríamos sushi. Ni los llantos ni la lluvia, podría estropearnos eso. Fuimos escogiendo ávidamente de la carta, tachando en el papel cada uno de los apetitosos bocados.

¿Por qué entrentenerse con una sopa? Aunque la Ramen tenía buena pinta, nosotros íbamos a lo que íbamos. Escogimos todos nigiri para empezar. Los clásicos atún, salmón y dorada, que eran buenos, pero que nos aburrieron en comparación a los más raros de caballa ahumada, anguila a la brasa y almeja roja. El acorazado de huevas de salmón también lo pedimos pero no es que fuera de lo mejor tampoco.

sushi restaurante japonés la Riba

Degusté los nigiri sushi con toda la tranquilidad que pude, pero por mucho que me esforcé no conseguí comermelos en más de dos bocaditos. Las bolas de arroz eran bastante pequeñas para nuestro gusto.

Nos habíamos quedado con ganas de más sushi y los makis tenían buena pinta, así que repetimos anguila que nos había gustado mucho. Estaba muy bueno y voló rápido también. Con el rato que habíamos esperado y lo rápido que voló todo. Lo único que podríamos criticarles es que tardaron mucho en traernos los platos. No nos atrevimos a pedir sake, que íbamos en moto, pero la carta era muy completa y seguramente provemos alguno en otra ocasión.

Sushi a Barra de la riba

Para cuando acabamos de comer, la lluvia había cesado y lucía un sol esplendoroso en un cielo azul intenso. Salimos y justo al lado del resturante encontramos uno de los puentes que cruza el rio y que da paso al casco antiguo de la ciudad, el barrio judio. El puente daba justo al Museo de Historia, y nos encontramos de pronto en medio de una de las exposiciones florales. La primera instalación se encontraba en lo que parecían los antiguos almacenes de un monasterio de monjes capuchinos. Se respiraba un ambiente húmedo y opresivo por las estrechas y abovedadas escaleras del edificio. El ruido de la primera instalación, de hojas agitadas por el viento retumbaba en las paredes de piedra.

Al llegar a arriba del todo nos sorprendió una exposición de la tecnología industrial de Girona, aparatos que iban desde los primeros teléfonos de españa, las primeras máquinas de imprenta automática y superordenadores de IBM. Era increíble, Girona había tenido una industria puntera en comunicación y energía. Al salir de la sala, en una amplia terraza vimos una exposción de bonsais fascinantes había al menos 20, enormes y viejos de troncos retorcidos, arces, ficus y hasta una higuera de “higo” único.

Bajamos por otra escalera y nos encontramos de nuevo en la calle. Esta vez era la calle principal del recorrido, la calle Força. Por el recorrido nos encontramos con varias instalaciones florales y patios. Las calles eran estrechas y estaban llenas de gente que iban en ambas direcciones, familias enteras con carritos incluidos.

Facsimils

No se cómo, pero aún no había caminado por estas calles antes. Fue una buena ocasión para conocer el barrio judio, ahora con todos sus patios abiertos al público. Una de las instalaciones que vimos se encontraba en Ca N’Heras de Puig, una casa que data del año 1450 y que fue reconstruida en el 1700 y pico. Ahí vimos una tienda de souveniers que vendía pergaminos manuscritos, facsimils e iluminaciones románicas y judias, música gótica e infinidad de libros sobre templarios, cátaros, judios y otros temas religiosos. La tienda era original, incluso el letrero estaba escrita con caligrafía e iluminada con pan de oro. A mi abuelo ya difunto le hubiera encantado ya que él un gran artista, se dedicaba al arte de la caligrafía y la iluminación en miniatura.

Al final de la calle, en la Plaça de l’Oli, nos encontramos unas grandes escalinatas cubiertas por una cortina de flores y esculturas que subía hasta la iglesia de Sant Martí Sacosta. En esta iglesia se encontraban parte de los arreglos florales a concurso. La puerta iba presidida por dos grandes bolas de claveles rojos que daban ganas de tocar y oler. Las instalaciones daban la vuelta completa al claustro pasando por el altar. Eran exóticas y modernas. Me gustó una en particular que era completamente blanca pero con una gran variedad de texturas conseguidas con las diferentes flores y alturas de los tallos y ramos. Cualquiera de ellas hubiera sido lujosas presentaciones para una boda perfecta.

Despues de la iglesia, salimos a la derecha y vimos el jardín de los Maristas. Fue una estancia breve pero refrescante. Su instalación consistía principalmente de dos pequeñas bañeras con ducha llenas de nenúfares. Las gotas caían haciendo una musiquilla que creaba un ambiente refrescante junto a el agua, la sombra y la vegetación. Daba ganas de sentarse un rato a disfrutar de ello pero teníamos que seguir.

Volvimos sobre nuestros pasos y en la escalinata entramos en un curioso taller que no habíamos visto antes. El techo se encontraba altísimo recubierto por largas vigas de madera que parecían tener cientos de años. Estaban ahumadas y llenas de suciedad, y se se sostenían por delgadas colmnas. El lugar había sido cubierto de sabanas de seda y solo había un gran ramo de lirios blancos en el centro y dos moticicletas antiquísimas, bicicletas motorizadas, que habían sido restauradas. Allí estaban, bajo un foco y aquello parecía un altar dedicado a lo que probablemente era el tesoro del dueño del taller de chapa y esmaltado.

Al bajar la calle Carreras Peralta estabamos cansados y decidimos sentarnos un rato en un pub inglés. En realidad habíamos estado dado vueltas por más callejuelas, la Pujada de San Domènec, Escalera de la Pera, San Llorenç, en el patio del Centre Bonastruc ça Porta, y una infinidad más que no recuerdo. Habíamos venido en moto y no queríamos cansarnos demasiado andando más, así que decidimos iniciar el regreso volviendo sobre nuestros pasos.

Esta vez en lugar de volver a pasar por el Museo de Historia subimos más y salimos en la plaza de la catedral y en frente del Palacio de Justicia. Allí las escalinatas eran inmensas y los arreglos florales, con flores tropicales naranjas y hierba verde estaban resplandecientes. No nos vimos con corazón de subir las escaleras y recorrer las instalaciones. Si vimos el patio del palacio de Justicia, con cubos de pintura de colores y con flores dentro.

Flors Girona

Par poder salir en el siguente puente que cruzaba el rio tuvimos que pasar por detrás de la iglesia de Sant Feliu. Ya se estaban formando largas colas en las puertas para entrar a ver las exposiciones. Más abajo estaban los Baños Árabes, y esos sí que estaban a rebentar. Una instalación en la pared opuesta, en la calle Ferran el Catolic, a modo grafitero, nos divirtió mucho con su frase Tens la flor… al cul? (tienes la flor, en el culo?).

Hubieramos estado más rato, pero era imposible ver todo aquello en un solo día. Fue una buena introducción a los patios y calles de Girona, que normalmente no están abiertos al público. Tendremos que volver en otra ocasión.

Girona

Salimos por debajo de una calle cubierta por un pequeño arco pintoresco. Una ventana con claveles colgando de las rejas, la torre de la catedrál asomando por encima. Parecía que habíamos salíamos del País de las Maravillas y que veríamos a Alicia entre las margaritas verdes gigantes de la escalinata de la catedral. Hubiera sido un inicio magnifico del recorrido de la exposición floral, pero para nosotros era el final. Volveremos a ir? Sí No Sí No… Sí.

Girona HDR



Flors Girona



Flors Girona -HDR


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11 Respuestas a “Flores y sushi en Girona barra japonesa la Riba”
  1. Noxeus dice:

    Hi, pequeña sensei:
    Bueno, aunque el pub de inglés tenga lo que yo de hermano marista y quizás mis bonsais (2) tuvieran la inmensa fortuna de ver posada tu mirada en su tronco retorcido ( ¿te fijaste si se sonrojaban? )lo cierto es que tienes que volver. Si; porque la magia de las callejuelas centenarias estaba diluída por el aroma de las flores ( o el desodorante de los guiris). Estabas entusiamada y exultante. Ahora debes volver y escuchar el canto silencioso de las piedras numulíticas, oler el rancio aroma de los rincones meados por los perros y el eco histórico del pueblo que clama desde la historía reclamando a la justicia que los expulsó.
    Vuelve y llámame cuando veas al “casi anciano de la barba gris” sentado contemplativo en el primer escalón de la escalinata catedralicia o lo encuentres degustando una cerveza fría en el único bar del mundo que se precia de tener una catedral en su terraza.
    Llámame y bailaremos juntos ese baile antiguo cuando el “bombo” del campanario cante las doce.
    Tu fiel admirador
    Noxeus
    (que está hasta las pelotas de esperar un post por un mes)

  2. Jesus Encinar dice:

    Muy chulas las fotos de las flores. Una amiga mía me ha re-enviado tu post porque coinciden varias de mis pasiones… la comida japonesa y los arreglos florales. Enhorabuena! parece que pasaste un día precioso.

    saludos

    jesus

  3. esther dice:

    Jajaja Noxeus!! Eres un poeta! :smile: Tendré que poner un sistema de votaciones con estrellitas para ponerle a tu comentario el máximo :cool: Así que tenías bonsais allí! Pues me estuve un rato admirándolos todos… no sería la higuera de higo único, o el ficus que estaba echando patas para salir de paseo! jejee
    Ahora que me dices eso de la catedral en la terraza del bar, recuerdo que tuve que pasar por en medio, claro..
    No caí en la cuenta que tu estarías por ahí, desde luego!!
    Pero volveremos seguro, porque nos lo pasamos muy bien y el sushi estaba muy bueno… Nos gustaria visitar tu tienda y ver esas alfombras mágicas que tienes, que son increíbles!! Debe estar cerca de la catedral si estas tanto tiempo tomando cervezas en su terraza jejeje
    .. tienes razón, que descuidado tengo el blog, tengo que escribir más. Pensaré que Noxeus está esperando mi post!

  4. Esther dice:

    Ah gracias Jesús!
    Me alegro de que te gustaran las fotos. Realmente es espectacular lo que montan en Girona. Los arreglos florales están en concurso y participan muchas floristerías. :cool:

  5. jonay dice:

    Feliciades! por la página! hace poco que la descubri y los articulos que posteas son muy interesantes

    Por cierto hace 2 veranos tuve la suerte de conocer Girona, me quede en el lago de bañoles 1 semanita, de sueño todo! MEGARECOMENDADO :D

  6. Esther dice:

    Bueno he reescrito el post… y me ha salido mejor y más largo que la primera vez… Toma ya!

    ahora vás y la cascas!

    ..los comentarios a continuación son los que he podido pillar de bloglines y creo que falta alguno.. pero al menos está el comentario de 5 estrellas de Noxeus!!

  7. Ari dice:

    holaa! bonito post y fotos :) me ha hecho gracia porqué la última foto, la de los botes de pintura y gerberes de colores es el patio que hicimos unos cuantos de mi clase jeje me ha hecho ilusión ver por aquí la foto, sólo eso, un saludo!!

  8. Elias dice:

    Curiosa página la suya, siga adelante, en su conjunto me agrada su forma de redacción esther.

    La invito a visitar mi página.

    Un cordial Saludo

    Elías

  9. Jorge dice:

    Podrías por favor pasarme los títulos de algunos libros sobre cocina japonesa para muy novatos? (novato en la cocina pq lo de comer sushi no se me da mal del todo)

    Muchas gracias y felicidades por la página!!

  10. MrMx dice:

    Preciosas fotos y coincido contigo en la comida japonesa.

    Mi propósito para este año ;) será: zambullirme en la blocosa y conocer mas a mis alter egos blogeros ;)

    (Visualize escribiendo eso mil veces como Bart Simpson en la pizarra.. )

    Saludicos desde Zaragoza :)

    MrMx

  11. Hola Esther,

    Quina és l’adreça d’aques Japonès de Girona? A veure si el vaig a provar que té molt bona pinta. ;-)

    Roger

  12.  
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