A dos días de fin de año me han invitado a mi y a Cyteck al programa de debate de TV3 Catalunya Banda Ampla, donde se hablará sobre los buenos propósitos para el año que viene y en especial sobre dejar de fumar, uno de los propósitos más deseados. Nos han invitado a raíz de mi relato de cómo dejamos de fumar. El programa que se titula “Aquest any, si” es en directo y nos podreis ver hoy a las 22.30.

Para mi dejar de fumar solo fue el principio. A partir de ahí aprendí a escuchar mi cuerpo y paso a paso pienso conseguir estar cada vez más cerca de la salud total. Para este año tengo un par de batallas que librar aún con mi salud, pero espero haber encontrado ya los instrumentos y técnicas para ganar.

Recuerdo como fue dejar de fumar. Los 3 meses de mono de nicotina ya no significan nada en comparación a todo lo que he ganado de dignidad, por seguir mintiéndome a mi misma, manteniendo una imagen irreal de seguridad. Es necesario cuestionarse si uno es libre de elegir el tabaco si realmente no eres libre para dejarlo. Pregúntate si realmente fue una decisión propia cuando empezaste a fumar o si fue una cuestión de imagen social inducida por la publicidad de grandes corporaciones. En el fondo sabes la verdad, pero como cuesta admitirlo.

Una vez que empiezas a faltarte el respeto a ti mismo, el respeto hacia los demás queda aún más dañado. Yo no te lo diré a la cara, pero que sepas que sí me molesta tu humo. Yo sí que estoy haciendo un esfuerzo para cuidar mi salud y me molesta que vengas con tu inconsciencia, que no mala intención, y me la estropees. Yo soy capaz de sacrificarme para disfrutar de tu compañía, ¿por qué no eres capaz de sacrificarte tú?

En los lugares públicos tenemos derecho a estar todos. Los niños inocentes no tienen culpa y se exponen a los venenos y tienen enfermedades a una corta edad. No quieres admitir que está relacionado con tu humo. Y la gente que tiene que trabajar todos los días en esos espacios, enfermarán también sin haber tenido nunca derecho a elegir.

Ahora bien, no quiero darte más sermones. Te cerrarás en banda y no querrás escuchar, y además quien soy yo para juzgar a nadie. Así que solo te pido una cosa. Realmente se sincero contigo mismo y escucha ya a tu corazón que te lo pide. Ese es el primer paso. El miedo a cambiar está en tu mente y solo crece cuanto más importancia le des.

Ármate con conocimiento y voluntad y lograrás todo lo que te propongas, sobre todo si dejas de fumar.

¡Feliz año a todos!

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3 Respuestas a “Buenos propósitos para el año nuevo 2010”
  1. Supernova dice:

    Considero como tu dices, que el hecho de que no se respete ni los propios ideales es lo que genera problema al desarrollarte en el año. Yo me la paso casi todo el día conectada y a veces se me olvida lo que tengo que hacer! Un amigo me dijo que metlife va a sacar una aplicación en facebook donde anotarás tus propósitos y deseos que tienes contigo y con tus amigos. Está increible!!! Por lo menos así recordaré que los tengo que hacer hasta que queden listos!

  2. Esther dice:

    Hay programas de software que pueden ayudar, pero creo que hace falta entender el problema también para poder salir de la rueda.
    Ayuda aprender a organizarse, para no dejar que el tiempo vaya mayormente dedicado a entretenerse y a las tareas urgentes y así poder tratar proyectos que requieren varias etapas intermedias para lograrse.
    Ayuda también entender como funciona la mente para no dejarnos engañar por nosotros mismos y poder desviar la atención hacia otras cosas cuando nos cuesta cambiar los malos hábitos y sustituirlos por nuevos.
    Y en cuanto método y software recomiendo el libro los 7 hábitos de la gente altamente efectiva de Stephen Covey y iGTD o similar, una especie de agenda que te permite atacar todos tos proyectos en el lugar y el momento más apropiado. Él único problema es que usar el programa y aplicarse el conocimiento del libro son también pequeños proyectos.
    Hace falta voluntad y determinación para cambiar. Sabiendo que logrando el objetivo vas a conseguir ser más feliz, la carga del trabajo se hace más ligera. Piensa en eso cada vez que encuentres resistencia mental o física.
    Escribiéndote sobre esto, he vuelto a coger el libro de Covey. Curiosamente se me abre por esta página (Ed. Paidos Pag. 107) y comienzo a leer:

    El 6/1/2010 a las 12:30 pm Esther dijo:

    Comprometerse y mantener los compromisos
    En el corazón mismo del círculo de influencia se encuentra nuestra aptitud para comprometernos y prometer, y para mantener compromisos y promesas. Los compromisos con nosotros mismos y con los demás y la integridad con que los mantenemos son la esencia de nuestra proactividad.
    Allí también reside la esencia de nuestro crecimiento. Gracias a las dotes humanas de la autoconciencia y la conciencia moral, advertimos áreas de debilidad, áreas que hay que cambiar o eliminar de nuestras vidas. Cuando reconocemos y utilizamos nuestra imaginación y nuestra voluntad independiente para actuar sobre la base de esas percepciones (haciendo promesas, estableciendo metas y siéndoles fieles) adquirimos la fuerza de carácter, el ser, que hace posible todas las otras cosas positivas de nuestras vidas.
    En este punto encontramos dos modos de tomar de inmediato el control de nuestras vidas. Podemos hacer una promesa… y mantenerla. O establecer una meta… y trabajar para alcanzarla. Al comprometernos y mantener nuestros compromisos empezamos a establecer una integridad que nos proporciona la conciencia del autocontrol, y el coraje y la fuerza de aceptar más responsabilidad por nosotros mismos y a otros) poco a poco nuestro honor para a ser más importante que nuestros estados de ánimo.
    El poder de comprometernos con nosotros mismos y de mantener esos compromisos es la esencia del desarrollo de los hábitos básicos de la efectividad…

  3. Nano dice:

    Hola Esther, permiteme primero saludarte ya que soy un ‘asiduo’ lector de tu blog y hay autenticas joyas, felicidades.

    Yo soy un reciente ex-fumador (apenas 6 meses). Permitidme que os cuente un poco como he llegado hasta este punto.
    Siempre me planteaba dejar de fumar pero me parecía algo imposible..no concebía como podía ser mi vida sin el tabaco….vivir sin fumar no sería vivir, sería más bien una tortura, me imaginaba situaciones comunes en las que era acompañado por el cigarrillo, como tomar un cafe a media mañana etc, y me entraban sudores frios de pensar como sería todo aquello sin poder dar una calada..nunca más…¡¡que horror!!
    Una mañana de sabado, aprovechando que mi mujer dormía me puse a ver un documental on-line sobre dejar de fumar (concretamente el de Allen Carr) y aunque alguno de los razonamientos que usa me parecíeron algo ‘infantiloides’ otros no lo eran tanto y si bien no iluminaban por completo el camino a una vida sin tabaco, si que por lo menos arrojaban chispas sobre el camino , lo que te permitia dar al menos unos pasitos en la buena dirección.

    Como es de suponer desde ese día los beneficios fisicos han sido continuos, mis pulmones ya no se quejan tanto, he recuperado el olfato, saboreo la comida ..ect, etc.
    Sin embargo algo que no se comenta tanto y no se le da importancia es el beneficio mental…Aquí es donde de verdad está el ‘meollo’ de la cuestion…derepente tu vida se precipita y parece querer correr delante de ti…es como si hubieras estado encadenado y una mano magica hubiese cortado las cadenas… empiezas a entender cual era la razon por la que fumabas, que o quienes estaba controlando tu vida (quien no ha salido a las 2 de la mañana en busca de un bar abierto para comprar tabaco y maldiciendose por ser un esclavo).
    Conforme van pasando los días sin fumar vas dandote cuenta que tus decisiones (por muy autonomas que te parecieran en su momento) no eran del todo tuyas si no que Philip Morris estaba detrás de ellas…como una gran sombra…sin un contorno claro, pero susurrandote la direccion de cada paso (cuantas veces no vamos a un restaurante o un bar porque no se puede fumar??)
    Además de rasgar el velo que te cubre los ojos, en tu cerebro empiezan a activarse una serie de procesos quimicos adormilados hasta entonces por la nicotina, de pronto tienes ganas de hacer deporte, te apuntas al gimnasio o te compras una bicicleta..dedicas los sabados a caminar por el monte etc…y cuando miras hacia atrás y te recuerdas fumando, te dices ¿pero como he podido ser tan gilipo****?

    Un saludo, mucho animo y gracias por tu reflexiones.

  4.  
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