Adicta al Mojito
El verano pasado descubrimos el mojito, un cóctel muy refrescante y veraniego. Nos gustó tanto que tuvimos la determinación de hacernos los mojitos en casa, asà que nos compramos una mata de hierbabuena y otra de menta para que no nos faltara este ingrediente esencial. Tan pronto como empezó a apretar el calor empezamos a fabricarnos nuestros mojitos, cada vez con más frecuencia. Cyteck se ha vuelto un verdadero experto.
Durante los fuegos de Blanes invitamos a nuestros amigos, que se contagiaron y convirtieron adictos también al mojito. No pasó más de dos semanas que nos invitaron a su fiesta mojitera, donde por supuesto no podÃa faltar “maese mojito” (conocido también como maestro mojitero). Aquella noche transcurrió cordial y animada, maese mojito haciendo 4 y hasta 6 mojitos por persona (más de 30 mojitos) sin parar hasta las 4.30 de la mañana. Fue celebrado y aplaudido a su marcha por todo lo alto, tanto, que no tuvo más remedio que repetir la gesta tan pronto como nuestros amigos pudieron reunir un par de botellas más de ron.
La verdad es que con tantos mojitos mi estimado se ha especializado y monta un mojito antes que canta un gallo. Ha probado diversos ingredientes para mejorar la receta tradicional. No es difÃcil, pero se tiene que ir probando y tanteando para conocer las proporciones (ya te apañarás, que el maestro no quiere revelar su secreto). Ingredientes clásicos son: ron añejo, el más barato es el Ron Negrita, pero de mejor calidad aunque bastante más caro es el Havana Club 5, azúcar moreno, limón, menta, agua con gás y abundante hielo picado. El maestro mojitero ha inventado su variedad especial con granizado de limón. Un apunte, si quieres probar esta variedad. Es esencial que esté bien frÃa la mezcla antes de echar el granizado, asi que pon bastante hielo picado primero.
El mojito se llama también caipiriña según sea su origen, de Cuba o Brasil respectivamente, aunque la caipiriña suele tener más lima que limón. También hay otras variedades en que se usa azúcar blanco y ron refinado tipo Bacardi, pero para nosotros que el azúcar moreno es el que le da el verdadero sabor, y el ron añejo es mucho mejor, y que decir, que también es mucho más sano.
Su inocuidad llega a ser extraña y extraordinaria. Es un pelotazo que sube que no veas, pero sabes qué, no te deja resaca. Yo me encuentro peor una noche que tomo 6 cervezas que una noche que tomo 4 mojitos. Ni idea de por qué puede ser. ¿Tal vez sea el efecto diuretético de la menta? Vete a saber. En cualquier caso es un refresco delicioso. Nos hemos vuelto adictos, hasta tal punto que estos últimos dÃas de agosto no hay tarde que falte. Ah, ya lo se. No es nada bueno para mi dieta, pero que le den. Después de tantos esfuerzos me merezco una recompensa. Hay que disfrutar el veranito, y me lo merezco, que caray! Ay! cómo me cuidan!



