¡Qué mal va a terminar esta historia! Esto se ha convertido en una invasión. Mis balcones se están convirtiendo en un palomar. Esta mañana no paraba de pensar en las maneras en que podía desacerme de los polluelos: que si comprar un gato, meterlas en una bolsa y dejarlas en un jardín, tirarlas al balcón del vecino, tirarlas por el balcón, veneno… os cuento…

Esta semana hemos ido descubriendo que el palomo, el negro con las puntas de las alas blancas, no tiene solo una paloma sino que tiene por lo menos 3. También le vimos enseñando a volar a un polluelo, tenía aún plumón amarillo en la cabeza, seguro que era tambien hijo suyo (en la foto el macho y su crio de peluca amarilla emperchado en una butaca). Lo vi varias veces en el otro balcón ligando con otra paloma entre los tiestos. Menudo macho cabrón, el palomo, como ya me imaginaba, debe tener nidos repartidos por todo el barrio. ¿Os imaginais la capacidad de cria que tiene un solo macho? Si ahora tiene más de un nido con cada hembra, podría tener perfectamente unos 12 polluelos en un verano.
Ultimamente todas las mañanas a las 8 de la mañana nos despiertan con follón. Los polluelos hacen mucho ruido con las alas cuando comen y el palomo tambien cloquea y hace sus gorgoritos para llamar a las hembras. Hoy me levanté hecha toda una furia por el ruido que hacían y abrí el balcón para ver. ¡Pues no estaba el macho allí ligando en el suelo de la esquina con las hembras clocka que clocka! Pegué un portazo con el postigo y me puse tan furiosa que fui a agarrar al palomo y les pegue una patada. No veas que revuelo, las tres palomas que se escondían tras la maceta atrapadas entre mi y la barandilla que aleteaban intentando escapar. -Ya verás como te pille-, le amenazaba, mientras el muy jodido me miraba amenazante desde el alfeizar de una ventana del piso de enfrente.
Ya fue el colmo cuando más tarde un vecino alemán de mi piso, que siempre se pone a tomar el sol en su balcón unos pisos más abajo, me decía que tuviera cuidado, que habían palomas en mi balcón. A él seguro les cagan cuando se ponen todas en el balcón del piso de al lado que cae justo encima del suyo. Como una furia salimos al balcón y comprobamos que estaban allí liados otra vez, tres o cuatro palomas toda la familia del macho. Ya estaba bien que le hubieramos dejado los polluelos en nuestro balcón pero ya pretendía poner otro nido más.
Todo estaba lleno de cagadas a si que me puse a limpiar. Les quité el plástico que tenía en el balcón que protegía del viento y el sol. Moví y zarandanee la maceta de los polluelos para poder limpiar detrás. Todo este tiempo los padres de los polluelos se pusieron muy nerviosos y venían a intentar pararse en la barandilla, pero los echábamos una y otra vez, hasta que decidieron sentarse a esperar en la ventana de enfrente.
Ya lo tenía limpio todo y los dejé tranquilos un rato, no sin antes amenazarlos un poco más. Luego dejé la persiana abierta y con el viento se ve que hizo un portazo. No se si fue eso pero los polluelos se bajaron de la maceta al suelo para esconderse. También puede ser que les diera vertigo ya que sin el plástico de la barandilla se verían muy inseguros. El caso es que ahora se cagan por todo el suelo y no los aguanto más.
Y además ahora se confirman nuestros temores. Ahora que se sienten seguras no se quieren ir.